Solunion, seguros de Crédito y de Caución

Póliza de seguro de crédito para Leasing de Solunion

El mercado español de leasing ha mantenido en 2025 una evolución positiva y dinámica, consolidándose como una de las principales herramientas de financiación para la adquisición de activos productivos. Las cifras de cierre publicadas por la Asociación Española de Leasing y Renting reflejan 8.227 millones de euros de nueva inversión en leasing mobiliario y un crecimiento sostenido a lo largo del ejercicio, acompañado de 86.807 contratos acumulados con un crecimiento del 5% frente al año anterior y una fuerte presencia en sectores clave de la economía.

Este comportamiento confirma varias tendencias estructurales:

  • La creciente preferencia de las empresas por modelos de financiación que no tensionen el balance.
  • El protagonismo del leasing en sectores como transporte, industria o equipamiento productivo.
  • El aumento de operaciones a medio plazo vinculadas a inversión real en activos.

En este contexto de crecimiento, también aumenta la exposición al riesgo de crédito de las entidades financieras, lo que refuerza el interés por soluciones como el seguro de crédito para leasing, que permite acompañar ese crecimiento con una adecuada protección del riesgo.

En esta entrevista a nuestra Responsable Corporativa de Operaciones Financieras, Laura Aquino, te explicamos cómo funciona esta póliza de seguro de crédito de Solunion.

El leasing es una fórmula cada vez más utilizada por las empresas para financiar activos sin inmovilizar tantos recursos. ¿Qué necesidad concreta viene a cubrir el seguro de crédito para leasing de Solunion?

El seguro de crédito para leasing de Solunion busca proteger a la entidad financiera frente al riesgo de impago de las cuotas por el arrendatario durante toda la vida del contrato.

Estas pólizas de seguro de crédito permiten:

  • Cubrir la insolvencia del arrendatario.
  • Asegurar los ingresos esperados.
  • Transformar riesgo de crédito en riesgo asegurado.
  • Y para las entidades financieras reguladas, les permite reducir los activos ponderados por riesgo (RWA) y optimizar el capital regulatorio.

En definitiva, facilita crecer con seguridad protegiendo el flujo de cobros.

Esta solución se estructura operación por operación, con una solicitud de cobertura específica para cada contrato de leasing. ¿Qué ventajas aporta este enfoque individualizado frente a una cobertura más genérica?

El enfoque individualizado permite adaptar la cobertura a cada operación de leasing, lo que aporta ventajas diferenciales:

  • Análisis adaptado al deudor y al activo.
  • Flexibilidad en la cobertura (número de cuotas, porcentaje asegurado, duración).
  • Optimización del consumo de capital en cada operación concreta, al poder aplicar mitigantes de riesgo de forma granular.
  • Selección activa del negocio, sin necesidad de asegurar toda la cartera.

Esto se traduce en una solución mucho más eficiente y adaptada a las necesidades de la entidad financiera.

¿Qué tipo de operaciones encajan mejor en esta solución y qué aspectos analiza Solunion antes de conceder cobertura?

Encajan especialmente operaciones de leasing vinculadas a:

  • Bienes muebles con valor de reventa claro (vehículos, maquinaria, equipos productivos).
  • Contratos a medio plazo.
  • Uso empresarial.

Solunion analiza dos ejes fundamentales:

  • Solvencia del deudor (capacidad de pago a lo largo del contrato).
  • Calidad del activo, especialmente su valor residual y capacidad de recuperación.

Este doble análisis es clave también desde la óptica de Basilea IV, en aquellas entidades financieras reguladas:

  • El leasing incorpora una primera capa de mitigación a través del colateral (activo).
  • El seguro añade una segunda capa transfiriendo el riesgo al asegurador.

El resultado es una operación con doble protección, lo que mejora tanto el perfil de riesgo económico como el tratamiento regulatorio.

Para una entidad financiera o una compañía de leasing, ¿qué valor aporta contar con una cobertura de este tipo a la hora de estructurar nuevas operaciones?

En estos casos, el valor es claramente estratégico, principalmente en aquellas entidades reguladas, ya que permite:

  • Liberar capital regulatorio al reducir los RWA mediante sustitución de riesgo.
  • Aumentar la capacidad de financiación y originar de nuevas operaciones.
  • Ofrecer condiciones más competitivas (precio, plazo, volumen).
  • Mejorar la rentabilidad ajustada al riesgo (ROE).

El seguro es una herramienta especialmente eficaz para seguir creciendo sin incrementar proporcionalmente el consumo de capital.

Pensando en los brokers, ¿qué señales deberían identificar en sus clientes para detectar una oportunidad de presentar esta solución?

Algunas señales claras son:

  • Crecimiento del volumen de operaciones de leasing.
  • Necesidad de liberar límites de riesgo.
  • Operaciones de importe relevante o largo plazo.
  • Concentración sectorial o por cliente.
  • Búsqueda de mejorar condiciones de financiación.

Retrato de Laura Aquino, Responsable Corporativa de Operaciones Financieras, de Solunion

Laura Aquino, Responsable Corporativa de Operaciones Financieras

Especialmente en sectores como: transporte y logística, industria manufacturera, construcción, ingeniería, energía, agroalimentario, sanitario y de equipamiento médico. Estos sectores comparten una elevada necesidad de inversión en activos productivos, lo que convierte al leasing en una herramienta natural de financiación y al seguro de crédito en un elemento clave para gestionar el riesgo y optimizar capital en este tipo de operaciones.

¿Qué mensaje trasladarías a aquellos que quieren aportar más valor a sus clientes en operaciones de financiación mediante leasing?

Mi mensaje sin duda es que el seguro de crédito para leasing no es solo una protección, es una herramienta de optimización financiera y regulatoria.

En el contexto de Basilea IV:

  • Permite transformar riesgo de cliente en riesgo asegurador.
  • Mejora el consumo de capital.
  • Facilita estructurar operaciones más eficientes.

Para los brókeres, esto implica dar un salto cualitativo:

  • Pasar de intermediarios a asesores en estructuración.
  • Participar en decisiones de balance y capital.
  • Aportar valor directo en la competitividad del cliente.

En definitiva: quienes integren este tipo de soluciones estarán ayudando a sus clientes a financiar activos de forma más eficiente en capital, más segura y más sostenible en el tiempo.

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