Estrategias para la descarbonización del sector industrial en Europa: un camino hacia la sostenibilidad

estrategias para la descarbonización del sector industrial europeo

La descarbonización del sector industrial europeo es esencial para alcanzar los objetivos climáticos y promover una economía sostenible. Sin embargo, ciertas industrias, denominadas “difíciles de descarbonizar”, enfrentan desafíos significativos en este proceso.

En este artículo analizamos las propuestas para transformar estas industrias y las iniciativas que están allanando el camino hacia una Europa más verde, a partir de los datos del informe de Allianz Trade, uno de nuestros accionistas,  Decarbonization and global competitiveness: Strategies for transforming Europe´s  industrial sector

 

Industrias difíciles de descarbonizar: un desafío complejo

Aluminio: hacia una producción sin carbón

El aluminio, clave en transporte, construcción y energías renovables, verá su demanda crecer (+60% en transporte, +50% en equipos eléctricos) para 2030. Sin embargo, su producción genera el 2% de las emisiones globales de gas de efecto invernadero, principalmente por el uso de energía fósil (65% de emisiones). La descarbonización pasa por adoptar electricidad verde y tecnologías como ánodos inertes, que eliminan emisiones de proceso y recortan costes operativos un 10%. Así, Europa podría lograr un aluminio sostenible con un precio de 2.500 dólares la tonelada, competitivo frente a Canadá o Rusia, aunque no tanto respecto a Estados Unidos y China.

 

Amoniaco: de gris a verde

El amoniaco, esencial para fertilizantes (70% de su uso), es el segundo proceso industrial más intensivo en carbono, aportando el 1% de las emisiones de gas de efecto invernadero en la Unión Europea. La clave para su descarbonización es el hidrógeno verde, impulsado por energías renovables, con un coste medio global de 370 dólares/tonelada. Sin embargo, Europa enfrenta costes más altos (412 dólares/tonelada) frente a Estados Unidos (343 dólares), China (403 dólares) y Brasil (292 dólares), este último líder gracias a las renovables y el almacenamiento offshore. La transición al verde es viable, pero la competitividad sigue siendo un reto.

 

Acero: reutilizar, reciclar

El acero, fundamental para los sectores construcción e infraestructura (52%), los equipos mecánicos (16%) y el automotriz (12%), genera el 7% de las emisiones de gas de efecto invernadero. Tecnologías como el BIO-PCI (biocarbón), biometano y hornos de arco eléctrico (EAF) reducen emisiones, mientras que el hidrógeno verde promete acero casi sin carbono. La producción con chatarra vía EAF es la más rentable, con un coste medio global de 440 dólares/tonelada y de 439 dólares/tonelada en Europa, lo que posiciona a la región como competitiva en la descarbonización del sector.

 

Cemento y hormigón: menos emisiones de clínker

La producción de cemento y hormigón genera el 7% de las emisiones globales de CO2, con el clínker (88% del total) como principal culpable. Reducir las emisiones requiere sustituir el clínker por materiales complementarios, bajar los costes a 2,50-11 dólares/tonelada, usar residuos como combustible y explorar el hidrógeno y la electrificación. Aun así, el 35% de las emisiones persiste, haciendo esencial la captura y almacenamiento de carbono para una descarbonización efectiva del sector.

 

Estrategias para la transformación verde

Para abordar los desafíos de descarbonización en estas industrias, se proponen varias estrategias clave:

  1. Electrificación y uso de energías renovables: la sustitución de los combustibles fósiles por electricidad generada a partir de fuentes renovables puede reducir las emisiones.
  1. Almacenaje de carbono: la captura y almacenaje del CO₂ emitido durante los procesos industriales de manera segura reduciría los niveles de contaminación.
  1. Uso de hidrógeno verde: el hidrógeno producido mediante energías renovables puede servir como combustible limpio en procesos industriales.
  1. Optimización de procesos y eficiencia energética: mejorar la eficiencia de los procesos industriales para reducir el consumo energético y las emisiones.
 

Iniciativas destacadas en Europa

Varias iniciativas en Europa ejemplifican la aplicación de estas estrategias:

  • Apoyo de la Comisión Europea: la Comisión Europea está desarrollando el «Clean Industrial Deal»  un paquete de medidas destinado a simplificar las ayudas estatales y fomentar inversiones en industrias limpias. Este plan busca movilizar fondos privados, incentivados con apoyo público, para impulsar la descarbonización y mejorar la competitividad de la industria europea frente a otros mercados globales.
  • Ley de Industria Neta Cero (NZIA): aprobada formalmente en junio de 2024 por la Comisión Europea, escala la fabricación de tecnologías limpias (hidrógeno, energía solar, eólica, captura de carbono) para alcanzar la neutralidad climática en 2050. Apoya a tecnologías estratégicas como el hidrógeno verde mediante el Banco Europeo de Hidrógeno y simplifica los permisos y financiamiento para proyectos industriales verdes.
  • Fondo de Innovación: 40.000 millones de euros proyectados (2020-2030) vía el Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea. Su última ronda ha sido en octubre de 2024, en la que se pusieron 4.800 millones de euros para 85 proyectos en 18 países diferentes. Este paquete de ayuda usa 1.500 millones de euros para descarbonizar industrias intensivas como el acero o el cemento. Además, cuenta con 26 proyectos de hidrógeno (electrolizadores y producción renovable) y captura de carbono (13% de emisiones cubiertas por NZIA).

 

El papel de Solunion en la transición energética

Como parte de nuestro compromiso sostenible, aplicamos los criterios ASG a todos nuestros procesos. También a nuestro modelo de suscripción, de modo que ayudamos a nuestros clientes a ser más sostenibles y a generar un ecosistema de clientes con buenas prácticas ASG.

Además, los equipos de ventas y marketing de todos nuestros países han finalizado el Programa ESG Essentials 2.0, una capacitación creada por la Escuela FEF del Instituto Español de Analistas. Este curso explora conceptos clave y tendencias de finanzas sostenibles, el marco regulatorio vigente y la incorporación de criterios ESG en diversas categorías de activos.

El sector del automóvil ralentizará su crecimiento en Europa en 2025

  • China (+4%) y Estados Unidos (+2,5%) liderarán el crecimiento del mercado a nivel global, mientras que Europa apunta a seguir ralentizando su incremento (+1,5%).
  • En España crecerán las matriculaciones, pero se espera una disminución de la producción motivada por la debilidad de los principales destinos de exportación.

Solunion, la compañía de seguros de crédito, de caución y de servicios asociados a la gestión del riesgo comercial, analiza las conclusiones del último informe sobre del sector del automóvil elaborado por Allianz Trade, uno de sus accionistas. Tras registrar un incremento del 10% en 2023, las matriculaciones tan solo crecieron en un 1,7% en 2024 debido, entre otros factores, al descenso de la demanda y a los altos tipos de interés, que se tradujeron en un aumento de los costes de los préstamos y en condiciones crediticias más estrictas.

Para 2025, las perspectivas apuntan a un crecimiento del mercado global del automóvil de un 2% respecto al año anterior, impulsado por China (+4%), seguida de Estados Unidos (+2%). Por su parte, Europa crecería tan solo un 1,5%, y las tensiones arancelarias podrían suponer un importante obstáculo adicional para la industria, especialmente en Alemania.

En España, las matriculaciones crecieron un 7,1% en 2024, superando ampliamente a la media europea. Solunion apunta a que esta tendencia se mantendrá en 2025, con un crecimiento de las matriculaciones por encima del 2,5%.

En cuanto a la producción, las proyecciones no son tan alentadoras. Aunque España se comportó en 2024 mejor que el conjunto de Europa, con un crecimiento del 0,6% en la producción de turismos respecto a 2023, no se espera un repunte para 2025.

Con 16 plantas, España es el noveno productor mundial y el segundo a nivel europeo, en una industria que representa el 10% del PIB. En este sentido, Solunion afirma que el comportamiento de los fabricantes (OEM) ha sido dispar en función de la acogida que tienen sus modelos en el mercado, aunque, en términos globales, su desempeño no ha sido positivo, teniendo en cuenta que la fabricación de turismos y vehículos comerciales e industriales cayó un 3% en 2024 debido tanto a la debilidad del mercado nacional como de las exportaciones.

La estrategia que están siguiendo los OEM incluye acuerdos con fabricantes extranjeros para industrializar modelos en sus plantas, desarrollo de nuevos modelos electrificados o adecuación de estructuras ante la caída de pedidos. No obstante, no esperamos un incremento de la producción para 2025”, indica Iñaki Ballesteros, Coordinador de Analistas Zona Norte de Solunion España. “El 89,4% de la producción nacional tiene como destino la exportación, principalmente al resto de Europa. Las perspectivas negativas de crecimiento del sector de nuestros socios, fundamentalmente Francia y Alemania, junto con las tensiones comerciales derivadas de la política comercial de Estados Unidos, afectarán a las exportaciones, por lo que estimamos que la producción entre en terreno negativo, en línea con el -3% proyectado para el conjunto de Europa”, concluye.

En lo que respecta al vehículo eléctrico, China también se situó a la cabeza del segmento con un aumento de las ventas del 40% en 2024, unido a una disminución del 17% en las adquisiciones de vehículos de combustión interna, mientras que Europa fue el único de los grandes mercados que experimentó una contracción en las ventas. No obstante, las previsiones de Allianz Trade apuntan a que los vehículos eléctricos deberían crecer de forma sostenida en 2025 en Europa, ya que las normativas sobre CO2 se han endurecido, y obligarán a los fabricantes a reducir su huella de carbono.

En España, la cuota de mercado de los vehículos eléctricos puros y eléctricos enchufables continúa siendo residual, con un 5,4% y un 4,9%, respectivamente”, señala Iñaki Ballesteros. “Entre los motivos fundamentales del lento avance de estas tecnologías se encuentran la falta de infraestructuras de recarga y el elevado coste de los vehículos”, concluye el analista de Solunion.

Por su parte, el segmento de los híbridos marcó el único aspecto positivo del mercado automovilístico europeo, ya que las ventas experimentaron un aumento de más de un 20% en 2024, aunque esto benefició más a los fabricantes asiáticos que a los europeos, según el informe difundido por Solunion.

Así, Allianz Trade indica que la industria automovilística europea afronta tres desafíos estructurales. Por un lado, los fabricantes europeos se están quedando atrás respecto a la competencia, tanto en términos de innovación como en precio. En este sentido, las berlinas y los SUV europeos siguen siendo entre un 10% y un 15% más caros que los chinos, incluso tras los aranceles de otoño de 2024.

Además, la dependencia de China se presenta como otra barrera. El país asiático domina el mercado de las baterías, suministrando a alrededor de dos tercios de la industria mundial, y las marcas chinas están aumentando su cuota de mercado en Europa, con vehículos eléctricos más baratos, fiables y equipados con tecnología de primer nivel.

Por último, la Unión Europea está a punto de imponer objetivos de emisiones de CO2 que podrían perjudicar al sector con multas, en un contexto en el que el bloque afronta también la necesidad de resolver su crisis energética con los altos precios de la electricidad.

Allianz Trade apunta a un escenario donde el sector automovilístico europeo deberá afrontar un plan de acción para recuperar su ventaja competitiva, que incluye aspectos como el aumento en la inversión en tecnología, explorar nuevos mercados o aumentar la cooperación intersectorial. En España, “el apoyo público directo a la inversión en I+D, impulsando la implantación de centros tecnológicos de vanguardia, y una política fiscal más favorable para atraer inversión privadapodrían ser factores clave para impulsar la competitividad, según Iñaki Ballesteros.

Nota de Prensa: El sector del automóvil ralentizará su crecimiento en Europa en 2025

Situación de la venta minorista de alimentación tras la COVID-19

La crisis de COVID-19 ha acelerado la transición hacia el comercio electrónico en Europa entre cuatro y cinco años, especialmente en la venta minorista de alimentación.

A continuación, compartimos las principales conclusiones del último informe de Euler Hermes sobre los retailers de alimentos.

 

Crecimiento de la venta online de alimentos

En los cinco principales mercados (Reino Unido, Francia, Italia, España y Alemania), la penetración del comercio electrónico oscila ahora entre el 3% y el 11% de las ventas de comestibles. Pero, según el informe, cada porcentaje de ventas de comestibles que se mueve en línea amenaza 13.600 millones de euros en ventas y hasta 1.900 millones de euros en beneficios (4% del total).

El aumento de las comidas en casa y el florecimiento de las ventas de productos para el hogar y el cuidado personal impulsaron el crecimiento anual de la venta minorista de alimentación hasta el +5,3% en 2020, aproximadamente el doble de las tasas de crecimiento medio observadas en la década de 2010.

Crecimiento de las ventas online de comestibles (% de variación interanual)

Gráfico: Crecimiento de las ventas online de comestibles de diferentes retailers europeos

Fuentes: Euler Hermes, Allianz Research, información de las empresas. La definición del ámbito de aplicación puede variar según las compañías.

La tendencia positiva se mantuvo en el primer semestre de 2021, con un aumento de las ventas del +2,4%, a pesar de una desaceleración desde marzo y de la progresiva reapertura de bares y restaurantes. En el mismo periodo, se ha disparado el uso del comercio electrónico de comestibles y se espera que esto continúe incluso mientras la pandemia se mantiene a raya en el continente, ya que los hábitos de consumo han cambiado definitivamente.

Ventas al por menor de productos alimenticios en la Unión Europea (% de variación interanual)

Gráfico: Ventas al por menor de productos alimenticios en la Unión Europea de 2010 and 2021

Fuentes:  Euler Hermes, Allianz Reserach, Erurostat. 

Cuota de las venta minorista de alimentación en línea (%, 2020)

Gráfico: Cuota de las ventas de comestibles en línea en Reino Unido, Francia, Italia, España y Alemania

Fuentes: Europanel, IGD Research

 

Desafíos para la venta minorista de alimentación

La creciente penetración del comercio electrónico de comestibles plantea dos retos principales a las empresas minoristas establecidas.

  • En primer lugar, agita el juego competitivo al crear una nueva oportunidad para que los minoristas pongan un mayor énfasis en la comodidad y el servicio frente a la competencia de precios. Las empresas lentas o reticentes a adoptar la transición digital corren el riesgo de perder cuotas de mercado.
  • En segundo lugar, es una gran amenaza para la rentabilidad: las ventas en línea de comestibles se realizan con pérdidas, independientemente del modo de entrega (click-and-collect o delivery), utilizando los métodos más comunes de cumplimiento de pedidos.

El comercio electrónico de comestibles conlleva unos costes más elevados porque parte de la cadena de valor del servicio (normalmente la recogida del producto, la caja y la entrega) se transfiere del cliente al minorista, mientras que los gastos asociados no se repercuten totalmente en las tarifas del servicio.

 

Los retailers británicos y franceses tienen más riesgo

El Reino Unido y Francia son los que más riesgo corren. El reto del comercio electrónico para los minoristas de comestibles se desarrollará de manera muy diferente entre los países en función de sus respectivas estructuras de mercado:

  • Reino Unido y Francia son los que más riesgo corren, dados los ya elevados índices de penetración del comercio electrónico de comestibles. Ambos mercados comparten una mayor concentración, así como el dominio de los actores históricamente fuertes en los supermercados e hipermercados, y comparativamente temprano para adoptar el comercio electrónico de comestibles. Por ejemplo, los servicios de recogida en el coche son una característica distintiva del mercado francés.
  • El mercado alemán, aunque más concentrado, está mucho menos maduro, y los competidores locales han sido comparativamente más reacios a ampliar sus operaciones de comercio electrónico. Este es el caso, en particular, de las tiendas de descuento, cuya cuota de mercado es la más alta de todos los grandes países europeos (35% frente al 10-15% en otros grandes mercados) y cuya ventaja competitiva era, históricamente, una oferta minorista de bajo precio.
  • Los mercados italiano y español tienen un panorama competitivo mucho más fragmentado, con empresas extranjeras que compiten con pesos pesados nacionales y una miríada de actores más pequeños, a menudo regionales, que agrupan sus centrales de compra. La fragmentación combinada con las preferencias específicas de los consumidores nacionales puede explicar la penetración comparativamente más baja, pero 2020 demostró que el interés de los consumidores es real (las ventas en línea aumentaron entre un 60 y un 65%).

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