Skip to content

¿Cómo crear un plan de gestión de riesgos para tu empresa?

Dirigir una empresa conlleva asumir riesgos de distinta naturaleza. Algunos pueden tener un impacto negativo sobre la actividad, mientras que otros pueden representar oportunidades de crecimiento si se gestionan adecuadamente.

Determinados riesgos pueden comprometer la continuidad del negocio, afectar a la liquidez o deteriorar la reputación corporativa. Otros, sin embargo, están asociados a decisiones estratégicas que permiten acceder a nuevos mercados, desarrollar nuevos productos o ganar ventaja competitiva.
 
Por eso, contar con un plan de gestión de riesgos ya no es una cuestión exclusiva de cumplimiento normativo. Se ha convertido en una herramienta de dirección que permite tomar decisiones con mayor seguridad y prepararse para escenarios de incertidumbre.
En este artículo te explicamos qué es la gestión de riesgos empresariales, los principales riesgos que pueden afectar a una organización y cómo diseñar un plan de gestión de riesgos eficaz.

En este artículo te explicamos en que consiste la gestión del riesgo, los tipos de riesgo que pueden amenazar tu negocio y pasos para elaborar un plan de gestión de riesgos para tu empresa. 

Tabla de contenidos

¿Qué es la gestión de riesgos empresariales y por qué es importante?

La gestión de riesgos empresariales consiste en identificar, evaluar, priorizar y gestionar los riesgos que pueden afectar a las operaciones, los procesos o los objetivos estratégicos de una organización.

Su función  ayuda a detectar oportunidades, mejorar la capacidad de reacción y apoyar la toma de decisiones.
 
Las empresas que gestionan adecuadamente sus riesgos suelen adaptarse mejor a los cambios del mercado, responder con mayor rapidez ante situaciones imprevistas y proteger más eficazmente sus resultados.

¿Por qué un plan de gestión de riesgos es clave para la dirección?

Muchas organizaciones siguen asociando la gestión de riesgos únicamente con la prevención de pérdidas.
Sin embargo, para un director financiero, un gerente o un CEO, un plan de gestión de riesgos es una herramienta de gestión empresarial que permite:
  • Tomar decisiones apoyadas en información más sólida.
  • Identificar vulnerabilidades antes de que se conviertan en problemas.
  • Asignar recursos de forma más eficiente.
  • Mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones adversas.
  • Detectar oportunidades que otros competidores pueden pasar por alto.
Una empresa que conoce sus riesgos también entiende mejor su capacidad para asumir nuevos retos.

¿Qué riesgos es probable que enfrente tu empresa?

La Harvard Business Review clasifica los riesgos empresariales en tres grandes categorías:

  • Riesgos evitables.
  • Riesgos estratégicos.
  • Riesgos externos.
A partir de esta clasificación, conviene identificar los riesgos específicos que afectan a cada organización..
 

Riesgos físicos y ambientales

Son aquellos que pueden afectar a las instalaciones, los activos o la actividad operativa.
Algunos ejemplos son:
  • Incendios.
  • Explosiones.
  • Inundaciones.
  • Fenómenos meteorológicos extremos.
  • Terremotos.

Riesgos humanos

Están relacionados con las personas que forman parte de la organización.
Incluyen situaciones como:
  • Fraude interno.
  • Desfalco.
  • Incumplimientos éticos.
  • Errores operativos.
  • Problemas de retención del talento.

Riesgos tecnológicos y operativos

La digitalización ha incrementado la exposición de las empresas a riesgos tecnológicos.
Entre ellos destacan:
  • Ciberataques.
  • Robo de información.
  • Fallos de sistemas.
  • Interrupciones tecnológicas.
  • Pérdida de datos.

Riesgos estratégicos

Son aquellos vinculados a las decisiones empresariales.
Por ejemplo:
  • Cambios en hábitos de consumo.
  • Aparición de nuevos competidores.
  • Innovaciones disruptivas.
  • Expansiones internacionales fallidas.
  • Desarrollo de productos poco rentables.

Riesgos financieros

Afectan directamente a los resultados económicos de la organización.
Entre los más habituales encontramos:
  • Riesgo de impago.
  • Riesgo de liquidez.
  • Riesgo de tipo de cambio.
  • Riesgo de concentración de clientes.
  • Riesgo de financiación.
Para muchas empresas, el impago de clientes sigue siendo uno de los riesgos con mayor capacidad de impactar en la tesorería y en la capacidad de crecimiento.

Los riesgos empresariales que más preocupan actualmente a las empresas

En los últimos años han ganado protagonismo una serie de riesgos cuya relevancia seguirá creciendo.

Riesgo de impago

El retraso o incumplimiento de pagos por parte de clientes puede afectar directamente a la liquidez y a la rentabilidad.

Riesgo de ciberseguridad

Los ataques informáticos se han convertido en uno de los principales riesgos operativos para empresas de todos los tamaños.

Riesgo derivado de la cadena de suministro

La dependencia de determinados proveedores puede provocar interrupciones operativas relevantes.

Riesgo regulatorio

Los cambios normativos pueden alterar las condiciones del mercado o exigir nuevas inversiones.

Riesgo reputacional

La confianza se ha convertido en uno de los principales activos empresariales. Una crisis reputacional puede afectar a clientes, proveedores, empleados e inversores.

¿Qué es la gestión de riesgos empresariales?

La gestión de riesgos empresariales es el proceso

sistemático mediante el cual una organización identifica, evalúa y responde a los riesgos que pueden influir en la consecución de sus objetivos.
También permite definir aspectos tan importantes como:
  • La cultura de riesgo.
  • El apetito de riesgo.
  • La tolerancia al riesgo.
  • Los sistemas de control y supervisión.

Para muchas empresas resulta especialmente útil apoyarse en especialistas externos que aporten una visión objetiva sobre riesgos específicos.

Ventajas y desventajas de la gestión de riesgos empresariales

Cuando se estructura de manera eficiente, la aceptación de riesgos estratégicos puede crear operaciones altamente rentables y mejorar tu cumplimiento con requisitos legales, regulatorios y de informes.

Son muchas las ventajas de la gestión de riesgos empresariales porque te permite una mayor conciencia de los riesgos que enfrenta tu organización y aumenta tu capacidad para responder de manera efectiva. 

Una gestión eficaz del riesgo permite:
  • Aumentar la capacidad de anticipación.
  • Mejorar la toma de decisiones.
  • Reducir pérdidas potenciales.
  • Favorecer el cumplimiento normativo.
  • Incrementar la resiliencia empresarial.
  • Aprovechar oportunidades de crecimiento.

Sin embargo, también puede haber un lado negativo en la gestión de riesgos empresariales, ya que tiene limitaciones inherentes.

Por ejemplo:
  • El juicio humano puede contener sesgos.
  • Los escenarios pueden cambiar rápidamente.
  • La información disponible puede ser incompleta.
  • Existe el riesgo de adoptar posiciones excesivamente conservadoras.
Por ello, la revisión periódica del plan resulta fundamental.

Cómo priorizar los riesgos de tu empresa

Uno de los errores más frecuentes consiste en tratar todos los riesgos por igual.

Una práctica recomendable es valorar cada riesgo según dos variables. Por ejemplo:
 
RiesgoProbabilidadImpacto
Impago de clientes claveAltaAlto
Interrupción tecnológicaMediaAlto
Incendio en instalacionesBajaMuy alto
Cambios regulatoriosMediaMedio
 
Esta metodología facilita la asignación de recursos y la priorización de medidas.

¿Cómo crear tu propio plan de gestión de riesgos?

El primer paso para crear un proceso efectivo es entender los tipos de riesgos que enfrenta tu organización en relación con los componentes o impulsores principales de tu estrategia empresarial.

Analiza de manera exhaustiva las actividades y componentes específicos de tu empresa. ¿Qué eventos internos y externos podrían impedir o impactar cada uno de ellos? ¿Tienes sistemas y procesos establecidos para manejar estos riesgos? En general, ¿cómo de probable es que ocurran estos riesgos?

Estos son los pasos específicos que deberías seguir en la gestión de riesgos empresariales:

  • Identificar riesgos estudiando factores internos y externos que impactan tus objetivos.
  • Analizar riesgos calibrando y calculando los resultados para cada riesgo.
  • Responder al riesgo adoptando la estrategia apropiada necesaria para mitigarlo, ya sea estableciendo nuevos procesos o eliminando/modificando los antiguos.
  • Monitorear riesgos y oportunidades midiendo y documentando continuamente los riesgos y oportunidades de tu sector, incluyendo riesgos financieros en los negocios y tus propios protocolos de gestión de riesgos.

Asegúrate de incorporar responsabilidades en tu plan de gestión de riesgos empresariales. Nombra a un miembro del personal con autoridad para supervisar las responsabilidades de gestión de riesgos. También podrías formar un comité de gestión de riesgos con miembros asignados a tareas específicas.

Errores frecuentes al elaborar un plan de gestión de riesgos

Muchas organizaciones disponen de procedimientos documentados que no llegan a ser verdaderamente eficaces.

Entre los errores más habituales se encuentran:
  • No actualizar el plan periódicamente.
  • Limitar la identificación de riesgos a la dirección.
  • No establecer responsables.
  • No monitorizar indicadores.
  • Ignorar riesgos emergentes.
  • Considerar el plan como un documento estático.
La gestión de riesgos debe evolucionar al mismo ritmo que la empresa.

¿Puedes asegurarte de evitar riesgos?

La respuesta es sencilla: no. Toda actividad empresarial implica asumir un determinado nivel de riesgo. Lo importante es gestionarlo de forma adecuada.

Algunos riesgos pueden mitigarse mediante:
  • Formación de empleados.
  • Protocolos internos.
  • Auditorías.
  • Controles de seguridad.
  • Diversificación de clientes y proveedores.
  • Herramientas de transferencia de riesgo.
En el caso del riesgo de impago, muchas organizaciones incorporan sistemas de monitorización y protección que les permiten operar con mayor seguridad y tomar decisiones comerciales con más información.

El seguro de crédito dentro de una estrategia de gestión del riesgo

Cuando una empresa vende a crédito, asume un riesgo directamente ligado a la capacidad de pago de sus clientes.

Por ese motivo, cada vez más organizaciones incorporan soluciones que les permiten:
  • Supervisar la solvencia de sus compradores.
  • Reducir la exposición al impago.
  • Proteger la cuenta de resultados.
  • Facilitar el crecimiento comercial.
La gestión del riesgo financiero forma parte de una estrategia integral de protección empresarial.
Imagen de Solunion
Solunion
Somos impulso. Somos expertos en seguros de Crédito y de Caución, servicio de Recobro, y otros asociados a la gestión del riesgo comercial.
Quizás te interese
Buscar

Suscríbete a
nuestras publicaciones

Actualidad Solunion
Vídeos Solunion